Acerca de la vida

acerca de la vida

La evidencia científica actual demuestra que el embrión humano es ya un individuo diferente de la madre desde la fase pre implantatoria; que se desarrolla en forma continua hasta la vida adulta. Por esto debe ser objeto de los mismos derechos que cualquier persona.

Es un hecho científico probado y aceptado, que el ADN de cada ser humano es absolutamente único e irrepetible. Constituye la manera infalible de identificar a cada ser humano que haya vivido, que vive o que vivirá en el futuro.

La dignidad intrínseca del embrión es la propia de cualquier individuo de la especie humana, en cualquiera de sus etapas de desarrollo.

Es por esto que estamos a favor de la vida, en toda circunstancia, reconociendo que la dignidad del niño por nacer es idéntica a la de cualquier otro ser humano.

También sabemos que hay mujeres y familias a las que por diversas circunstancias les toca vivir embarazos muy difíciles y dolorosos. Creemos que la solución pasa por programas de acompañamiento, apoyo sicológico, médico y económico. Se debe poner más énfasis en crecer en este aspecto como sociedad. Tenemos el desafío de generar políticas públicas que favorezcan la maternidad, resguarden a las madres e hijos con embarazos complejos y entreguen los recursos para sacar adelante a los nacidos con malformaciones o discapacidades.

Cabe afirmar que:

En Chile cualquier mujer puede recibir el tratamiento necesario para curarse de una enfermedad mortal. La Ley no impide que una mujer embarazada reciba dicho tratamiento, incluso cuando pueda existir riesgo para la vida del hijo que está por nacer. Es más, entendemos el quehacer médico como el servicio a ambos pacientes: la madre y el hijo. El deber del médico es salvar la vida de la madre aunque como efecto no deseado muera el hijo. Esto se vive en la práctica médica y queda demostrado en nuestra baja tasa de mortalidad materna.

 Plantear el aborto eugenésico – esto es eliminar al hijo no nacido por presentar alguna característica genética no deseada o alguna discapacidad física – no se condice con una sociedad más a la altura de la persona humana, más inclusiva y más tolerante. En estos casos, especialmente difíciles para las familias debemos brindar todo el apoyo y acompañamiento junto con darle al recién nacido la oportunidad de recibir cuidados paliativos perinatales de calidad.

 El caso de una violación es una situación extremadamente compleja y delicada, donde el verdadero culpable es el abusador y no el niño. Todo el rigor de la ley debe caer sobre el violador. Es injusto matar a un ser humano inocente, independiente de las duras circunstancias en las que haya sido concebido. Como sociedad debemos dar todo el apoyo psicológico y económico necesario para que la madre pueda salir adelante.

De hecho, la evidencia disponible muestra que un aborto en estos casos sólo aumenta el drama ocasionado por la violación.